La Historia

Esencia de nuestro origen

Tras décadas dedicadas al vino en distintas partes del mundo, un sueño unió a todos los protagonistas de este vino: encontrar en España unos viñedos antiguos, ideales para lograr hacer un gran vino tinto.

Construir una bodega capaz de aunar las nuevas técnicas de la enología moderna con el mayor de los respetos a la tradición.

Elaborar ese vino que puede llegar a ser una obra de arte. Efímera tras cada botella. Duradera en la historia de los vinos en España.

El sueño fue tomando forma gracias a las conversaciones que, alrededor de una buena copa de vino, los protagonistas de este bonito proyecto fueron compartiendo.

Un buen vino une. Incluso a amigos separados por un océano.

Finalmente, José Ramón Ruiz dio con una pequeña colina tras Padilla de Duero, en plena Ribera del Duero.

En la Milla de Oro, dónde están las bodegas más emblemáticas de España.

Dominada por un maravilloso olivo de más de 1500 años, el sueño adquirió forma en una bodega de vanguardia.

En ella confluyen capacidad técnica, historia y arte para que el esfuerzo y el tesón de todos permitan lograr la excelencia.

Así nace Tr3smano. Situado en el municipio de Peñafiel, “a trasmano” de la carretera que une a Peñafiel con su vecino Quintanilla de Onésimo, cerca del famoso yacimiento vacceo de Pintia, una necrópolis que se desarrolló entre los siglos IV a.c. y I a.c. y donde existe un antiguo lagar en el que, ya en el siglo XVIII, se pisaban tradicionalmente las uvas de esta finca.

También donde ese olivo de más 1500 años señala el viñedo desde la lejanía, dejando constancia de que Valladolid fue un valle de olivos hace cientos de años.

La arqueología del vino

Las raíces de nuestras cepas forjan la intrahistoria de Tr3smano, una bodega donde se conjugan valores heredados que han conferido que nuestros vinos desprendan una historia y un arte que hoy siguen muy presentes.

Ubicada en la Milla de Oro, los vinos de Tr3smano se caracterizan por la mezcla de varios factores que han determinado su origen, que han forjado su autenticidad, que han brindado una gran dedicación y que han evolucionado hacia una vanguardia.

El primer rasgo que le da más personalidad a nuestra bodega es su origen, y es que se asienta cerca de la ciudad vacceo-romana de Pintia, convenientemente ubicada en el trayecto de la vía XVIII – Ab Asturica per Cantabriam Caesaraugustam – y cerca de la necrópolis de Las Ruedas.

En esta zona, entre los siglos VI y IV antes de Cristo, habitó el pueblo prerromano de los vacceos y según recogen diferentes legados fueron los primeros que consumieron vino en el interior peninsular. En concreto el vino les servía para crear vínculos y compromisos en torno a él, lo bebían en los banquetes funerarios con la creencia de que sus difuntos ascendieran al más allá.

Asimismo, platos y cuencos de terra sigilata o jarras y vasos de cerámica compartieron estantes, mesas y fogones con las viviendas pintianas de la época imperial. El vino dejó de ser una bebida elitista convirtiéndose en un producto ampliamente extendido entre la población más humilde.

Nuestro lagar, en donde desde el siglo XVIII se pisa tradicionalmente las uvas de la finca, conforma la dedicación exclusiva de Tr3smano, otro de los valores de nuestra bodega. Con casi 300 años de historia, el lagar destila muchas sensaciones, recuerdos y olores. Una combinación que afianza el respeto de lo tradicional con las nuevas técnicas de la enología.

Además, nuestra bodega está protegida por un olivo de más de 1.500 años que custodia nuestras cepas. Sus gruesas raíces, arraigadas a la tierra, y su enroscado y poderoso tronco vislumbran la excepcional autenticidad que Tr3smano sigue cosechando con cada añada.

Por eso en Tr3smano sabemos que confeccionar cada recuerdo y conjugar todos estos valores inherentes – los vacceos, el olivo, el lagar – hacen que nuestra historia siga perdurando en la actualidad, avanzando hacia una vanguardia vitivinícola.