El Sueño
El comienzo de una gran andadura.
EL SUEÑO
Esencia de nuestro origen
Tras décadas dedicadas al vino en distintas partes del mundo, un sueño unió a todos los protagonistas de este vino: encontrar en España unos viñedos antiguos, ideales para lograr hacer un gran vino tinto. Ese vino que puede llegar a ser una obra de arte, efímera tras cada botella, y duradera en la historia de los vinos de España.
Y todo ello construyendo una bodega capaz de aunar las nuevas técnicas de la enología moderna con el mayor de los respetos a la tradición.
El sueño fue tomando forma gracias a las conversaciones que, alrededor de una buena copa de vino, los protagonistas de este bonito proyecto fueron compartiendo.
Un buen vino une, incluso a amigos separados por un océano.

D. GUMERSINDO RUIZ NORIEGA
El principio de nuestra historia
Esta historia comenzó a escribirla D. Gumersindo Ruiz Noriega en 1953, cuando decidió salir de Colombres para establecerse en Ciudad de México, donde fundó La Europea. Fue pionero en la comercialización de vinos españoles en México y responsable de inculcar a toda su familia el amor y la pasión por los buenos vinos. Su hijo José Ramón ha sabido seguir la labor de D. Gumersindo y ha sido responsable de reunir a este grupo de amigos. En Tr3smano realmente hay Doce pares de Manos.
D. Gumersindo, Presidente de Honor de Tr3smano, nos dejó en 2021, pero su olivo sigue recordándonoslo cada día.
FERNANDO REMÍREZ DE GANUZA
Una huella imborrable
Era un hombre apegado a la viña. Era lo que más le gustaba y a lo que dedicaba toda su energía. Un enorme referente del gran vino por su dedicación, pasión y visión.
En cada cepa, en cada rincón de la bodega, flota la huella imborrable de Fernando. Cada botella de Tr3smano que se descorcha en cualquier lugar del mundo es, y seguirá siendo, un tributo silencioso a su memoria.
Fernando Remírez de Ganuza, socio fundador de Tr3smano, nos dejó en 2024, pero su recuerdo sigue presente en cada uno de sus viñedos.
FERNANDO REMÍREZ DE GANUZA
Una huella imborrable
Era un hombre apegado a la viña. Era lo que más le gustaba y a lo que dedicaba toda su energía. Un enorme referente del gran vino por su dedicación, pasión y visión.
En cada cepa, en cada rincón de la bodega, flota la huella imborrable de Fernando. Cada botella de Tr3smano que se descorcha en cualquier lugar del mundo es, y seguirá siendo, un tributo silencioso a su memoria.
Fernando Remírez de Ganuza, socio fundador de Tr3smano, nos dejó en 2024, pero su recuerdo sigue presente en cada uno de sus viñedos.


